Un sueño y una realidad a la altura de este equipo

Orgullo. Ese sentimiento que tanto nos hace sentir, valga la redundancia, este equipo ayer se incrementó aún más si cabe. El partido de ayer fue algo que reflejaba a la perfección lo que es este Granada CF. Cuando creíamos que ya lo habíamos visto todo y que nuestros jugadores no podían sorprendernos más, lo volvieron a hacer.

La tarde y noche de ayer estuvieron llenas de momentos inolvidables y no solo por el pase a octavos de final de la Europa League. Durante las dos horas de encuentro sucedieron miles de detalles a través de los cuales pudimos ver la esencia de este equipo, mostrando de nuevo valores de los que todos los aficionados nos enorgullecemos.

Tras el resultado del partido de ida, lo normal en otros equipos habría sido que se propagara por la afición cierta tranquilidad. Ganar dos a cero en tu campo, imposibilitando que el rival se hiciera con la ventaja del valor del gol en campo rival era un maravilloso desenlace. Todo parecía ser prácticamente perfecto, pero esta afición, que está acostumbrada a sufrir, sabía que la vuelta en Italia no sería nada fácil y que nada estaba decidido todavía. Delante tendrían a un rival que saldría a morder desde el primer minuto de encuentro, si total, no tenían nada que perder y mucho que ganar. Por eso se incrementaba tanto la importancia de otros factores estrella: la concentración y la capacidad camaleónica del equipo.

Estos factores serían importantísimos en el choque ya que los jugadores tendrían que afrontar diversos planteamientos de partido a lo largo de 90 minutos. Podrían pasar cosas buenas como lo sería marcar un tanto, pero también podrían pasar cosas menos buenas como sería que el tanto fuera en contra. Había que estar preparados para todo, lo que no sabían es que todo era todo. No solo los posibles tantos que se pudiesen dar.

Para afrontar dicho partido Diego Martínez alineó a Rui Silva, Neva, Germán, Domingos, Foulquier, Montoro, Eteki, Gonalons, Machís, Kenedy y Jorge Molina. Y el primer contratiempo surgió antes de que comenzase el choque entre españoles e italianos. Machís se cayó del once inicial por molestias en el entrenamiento y Puertas entró en su lugar. En teoría, esa ausencia no debía de afectar en demasía a los planes del míster, pero ya era una mala noticia la posible lesión de un jugador de tal importancia como lo es el venezolano.

Ahora sí, comenzó el duelo y apareció la segunda mala noticia de la tarde de ayer. El conjunto napolitano consiguió su primer cometido que era adelantarse en el marcador al inicio del partido. Tras conducir el balón desde el centro del campo, Zielinski chutó el balón cuando llegó al área y entró en la portería de Rui Silva. No habían pasado más de dos minutos y medio de partido. Ahí entraba en juego uno de los factores mencionados anteriormente, la concentración. Los de Diego Martínez deberían de tener la calma y la visión de juego necesaria para no venirse abajo con el tanto. De todas formas, los italianos necesitarían dos goles más para conseguir el pase a octavos.

Dos minutos más tarde los rojiblancos reaccionaron y Puertas marcó en la portería rival, pero dicho tanto fue anulado por fuera de juego. Pese a que no subiese al marcador, el gol dio confianza a los de Diego Martínez y seguirían realizando su juego.

En el minuto 24 de partido sí llegaría el tanto de los andaluces. Foulquier puso el balón en la cabeza de Montoro y el jugador nazarí lo cabeceó marcando un auténtico golazo. El gol era bonito, sí, pero más bonita fue la celebración. El centrocampista del Granada CF se señaló el escudo y tanto él como sus compañeros, conscientes de la importancia del tanto, lo celebraron con mucha euforia.

Los napolitanos volvían a tener el partido cuesta arriba. Ya no había posibilidad de forzar una prórroga, por lo que si querían ganar la eliminatoria tendrían que anotar tres goles más.

Al borde del tiempo de descanso se sucederían las malas noticias en las filas del conjunto rojiblanco. La primera de ellas fue la lesión de Gonalons, que no pudo aguantar y se tiró al suelo. En el descuento se sucedió la segunda, Neva cayó lesionado también y el gaditano se retiró entre lágrimas.

Cuando comenzó la segunda mitad llegaría otro varapalo. Tras las lesiones de Machís, Gonalons y Neva se le sumaría la de Germán. El central nazarí no pudo continuar sobre el terreno de juego tampoco. Estos minutos tan trágicos hicieron que el granadinismo se viniera abajo. Estábamos felices por cómo se estaba desarrollando la eliminatoria y a la vez tristes por todas las lesiones que estábamos acumulando.

Pero las malas noticias seguirían sucediéndose y llegó el segundo tanto del Napoli en el minuto 58 de partido. Los italianos recortaban distancias en el marcador global e intentarían por activa y por pasiva seguir acortándola, pero no contaban con que bajo palos se encontraría un guardameta de la categoría de Rui Silva. El cancerbero luso salvó a su equipo en numerosas ocasiones realizando un auténtico partidazo.

Afortunadamente el tramo de malas noticias concluyó y volvió a comenzar otro tramo de ilusión para los andaluces. Kenedy tuvo la oportunidad de anotar el segundo tanto visitante en forma de gol olímpico, pero Meret detuvo el balón. A partir de ese momento, cuando ya quedaban escasos minutos para el final del encuentro, los nazaríes se crecieron y pusieron en apuros a los de Gattuso.

No era nada fácil aguantar las embestidas de los italianos y este equipo lo hizo. No era nada fácil sobreponerse a los continuos golpes anímicos recibidos durante el encuentro y este equipo lo hizo. No era nada fácil eliminar a un histórico de Europa como lo es el Napoli y este equipo lo hizo.

Como se suele decir, querer es poder y el Granada CF quiso y pudo.

Tras una gran demostración de concentración, liderazgo, competitividad, adaptación a todas las circunstancias y sobre todo de mucho, mucho corazón, el Granada CF volvió a hacer historia y se hizo con el pase a octavos de final de la UEFA Europa League, regalando otra noche mágica a todos sus aficionados que, durante noventa minutos, habían pasado por todas las fases del fútbol. Este equipo, fiel a su lema, no podía ganar la eliminatoria sin luchar. Y lucharon y vencieron.

 

FICHA TÉCNICA:

Granada CF: Rui Silva; Neva (min 45+ Nehuén), Germán (min 55 Yangel), Domingos, Foulquier; Montoro (min 83 Vallejo), Eteki, Gonalons (min 45+ Víctor Díaz), Puertas, Kenedy y Jorge Molina (min 83 Jorge Molina).

SSC Napoli: Meret; Rrahmani, Koulibaly, Maksimovic (min 45 Ghoulam), Fabián, Bakayoko, Di Lorenzo, Zielinski, Elmas (min 60 Mertens), Insigne y Politano.

Goles: 1-0 min 2 Zielinski; 1-1 min 24 Montoro; 2-1 min 58 Fabián.

Árbitro: Daniel Siebert. Amonestó a los locales Politano, Maksimovic, Insigne, Bakayoko y Koulibaly y a los visitantes Kenedy, Montoro, Domingos, Germán, Yangel y Foulquier.

Incidencias: Partido correspondiente a la vuelta de los dieciseisavos de final de la Europa League disputado en el Diego Armando Maradona (Nápoles).

 

Imagen: Twitter Granada CF.  

 

 

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