Soy socio, y lo seré mientras viva

Nace la ‘Voz de la Afición’, una sección donde los granadinistas pueden contar su historia

La ‘Voz de la Afición’ es una nueva sección en la que los granadinistas que así lo quieran podrán contar su historia como rojiblanco horizontal, su amor por los colores, sus locuras por el equipo, y todo lo que quieran realizado con y por el Granada CF. La idea es compartir el sentimiento.

Hay personas que llevan siguiendo al equipo desde bien pequeñitos, otros que llevan apenas unos años, pero lo importante es que cada día somos más. Cada uno tiene su historia, cada uno sus motivos, cada uno sus vivencias. Los redactores de G19 hemos pedido la participación de la afición para poder contar esas historias en primera persona.

El primer email que llegaba a nuestra bandeja de entrada es de Francisco Toro Guzmán, perteneciente a la peña “Los amigos de Montefrío”. No sólo vamos a publicar las historias de los peñistas, queremos contar con todos los aficionados rojiblancos que quieran colaborar mandando su texto y una imagen a prensa@g19.es.

Francisco Toro Guzmán. Imagen cedida por el participante

“NO DECÍA QUE ERA DEL GRANADA PORQUE TODOS ERAN DEL REAL MADRID, BARCELONA O ATLÉTICO DE MADRID”

Mi historia como como aficionado del Granada comienza por los años 70, alrededor de los años 73-74 cuando estaba en el colegio interno en Montefrío. No lo manifestaba mucho porque mis amigos y demás niños eran todos del Real Madrid, Barcelona o At. de Madrid, y era peor ser del Granada porque era un equipo de Segunda o Segunda B. Ya cuando obtuve el carnet de conducir y vine de la mili, fue cuando empecé a ir a los viejos Carmenes a ver el Graná, pero seguía yendo sólo por no tener quien me acompañase para ver partidos de segunda B o, incluso, de tercera. Ahí fue cuando lo pasé peor por la amenaza de la desaparición por los problemas económicos del equipo.

Otro mal momento fue cuando el Granada se jugaba el ascenso a segunda A contra el Murcia en el año 2.000. Recuerdo que le valía el empate o la victoria pero perdió con aquel fatídico gol de Aguilar. Tras muchos años debatiéndose entre Segunda B y Tercera, llegaron los ascensos de Tercera a Segunda B con el Guadalajara y después de Segunda B a Segunda A con el Alcorcón. Estos ascensos vividos ya en el nuevo Los Carmenes.

“TUVE QUE DORMIR EN EL COCHE EN LA PUERTA DE LOS CÁRMENES PARA CONSEGUIR ENTRADAS DEL PARTIDO DE PLAY-OFF A PRIMERA ANTE EL ELCHE”

El ascenso definitivo para Primera se vivió con más alegrías, aunque sufriendo también con aquel Granada- Celta en el play-off con los temidos penaltis, que no quería ni mirar aunque se ganó. El partido definitivo fue con el Elche. Yo, como no quería perdérmelo, tuve que dormir en la puerta de Los Carmenes para conseguir las entradas (desde las seis de la tarde hasta que abrieron las taquillas a la otra mañana y era el tercero de la cola). Y como no, sufriendo en casa con el penalti fallado y su repetición. Aún había esperanzas con el partido de vuelta en el Martínez Valero. Ese si que era un partido a vida o muerte. Yo nunca había viajado con el Granada y aquel día no quería perdérmelo por nada del mundo porque tenía la Fe de que lo íbamos a conseguir. Así que convencí a mi amigo Juan, mi sobrino Jorge y mi otro sobrino Francisco Manuel. Nos fuimos en la espectacular caravana de autobuses que tanto impresionaba cuando paramos en Puerto Lumbreras, sobre todo cuando llegamos a Elche tuvimos que esperar más de media hora para esperar a todos y llegar al estadio todos juntos escoltados por la policía.

“CUANDO SALÍ DEL MARTÍNEZ VALERO BESÉ EL SUELO COMO EL PAPA LO BESA CUANDO VISITA UN PAÍS”

Una vez dentro del estadio estaba tan llena la grada del Granada que no había sitio, así que tuvimos que pedirle permiso a los de seguridad para sentarnos en la primera fila ya que estaba acordonada y no sabíamos por qué. Nos dejaron por no haber sitios libres (esto ya con el partido en juego ocho o diez minutos ya que en la entrada tuvimos que esperar mucho tiempo). Yo alucinaba con el ambiente y más cuando Ighalo cogío el balón y regateó a un defensa, al portero e incluso a otro defensa. Nosotros gritamos: “¡Tira tira tira!”.

-¡GOOOOOLl!

La grada tembló. Le pegué tal abrazo a mi sobrino Francisco Manuel que lo remonté más de medio metro. Luego él en casa me decía que había pasado miedo porque creía que íbamos a trasponer por la barandilla. Tras mucho sufrimiento lo conseguimos. Abrazos con todo el mundo, con lágrimas de alegría en los ojos. Éramos de primera. Cuando íbamos a salir me dirigí a la puerta por donde habíamos entrado y besé el suelo como el Papa lo besa cuando visita un país.

“SOY SOCIO Y LO SERÉ MIENTRAS VIVA”

Después quería  hacerme el abono pero era tal la demanda que tuve que apuntarme a la larga lista de los que querían ser socios, había tantos que tuvieron que sortearlo. Pero tuve suerte y salí como uno de los agraciados. Para mí fue como si me hubiese tocado la lotería, así que soy socio y lo seré mientras viva.

27 comentarios sobre “Soy socio, y lo seré mientras viva

Deja un comentario

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.plugin cookies

ACEPTAR
Aviso de cookies