MARTÍN COLLADO Y SUS CROMOS

Las viejas colecciones de cromos, protagonistas de tantos y tan gratos recuerdos llenos de nostalgia, no son, contra lo que pudiera pensarse, un invento moderno. En Europa la aparición del cromo como medio divulgativo o de promoción de un artículo determinado, tuvo su lugar de entrada hace ahora más de un siglo.

En nuestro país para no ir más lejos, en puertos de mar como los de Barcelona, Vigo, Gijón, La Coruña… Málaga, se recibían de forma intermitente productos de ultramar, muchos de los cuales (café, cacao, vainilla), llevaban en sus envoltorios multicolores estampillas destinadas a alabar la calidad, sabor y procedencia de dichos productos.

Muy pronto el público infantil comenzó a sentirse atraído por aquellas etiquetas o “estampas” en blanco y negro y más tarde en colores llamativos.

Aunque ya existían cromos de jugadores de foot-ball a comienzos del siglo pasado, el primer campeonato de liga que se celebró en nuestro país (1928-29) y que ganó el F.C. Barcelona, ya cobraría una gran importancia al salir una edición compuesta de 80 cromos en blanco y negro.

Los Martín Collado de Úbeda fueron una de las familia emprendedoras que al poco tiempo de instalarse en Vélez Málaga en 1894, abrirían unos años después un pequeño comercio, que desde el principio lo basó en el precio fijo y en el pago a  plazos y al contado, una novedad en la ciudad.

Martín Collado
Martín Collado

Logró que su Bazar al que denominó “Arca de Noé”, pero que nunca llegó a ponerlo como letrero,  fuera un establecimiento organizado por secciones, con un surtido muy diverso, orientado fundamentalmente a la compra periódica de bienes de equipamiento de la persona, uso y vestido, y del hogar. Unos años después y una vez afianzado incorporó también a su negocio la prestación de otros servicios más, como la juguetería, en la que era muy notorio su peculiar forma de mostrarlos en sus escaparates, en fechas cercanas a la Navidad, e incluso en escaleras del local que tenía dos plantas.

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Martín Collado Herrera, para dar a conocer más aún su negocio se hizo a través de una colección de 22 cromos que tenían como protagonistas a los jugadores del Athletic Club de Bilbao y del Europa de Barcelona, en concreto los que formaron las alineaciones del partido correspondiente a la final del Campeonato de España (entonces no se conocía por Liga), celebrado en el campo de Las Corts, el 13 de mayo de 1.923, y que ganó el equipo vasco por (1-0) gol conseguido por el delantero Travieso.

Estos cromos, de una peculiar cartulina endurecida, fueron expresamente pedidos por él en fechas cercanas a la navidad de 1923, a la firma francesa Guerin-Boutron, y que tenía por entonces un sistema pionero de fabricación denominado cromolitografía, una técnica capaz de imprimir una imagen en color a un precio razonable. Martín Collado dominaba perfectamente el francés.

cromo 2

Cromo a cromo nacería también el coleccionismo, y con él la competencia entre fabricantes, bien es verdad que no tanto respecto al precio de la tableta o la calidad del producto alimenticio, sino basada en la belleza o el interés de esos cromos.

El caso es que fueron muchísimos los niños que en aquella época se desvivieron por tener al alcance de su mano cualquier colección de cromos, más en especial la que ofrecía el Bazar “Arca de Noé” denominada, “Jugadores Campeones”, y que tenía publicado en una parte del reverso del cromo el pionero Reglamento Internacional de Foot-ball Asociación, y en la otra, la extensa gama de productos que ofrecía al cliente, indicando el popular eslogan de aquellos tiempos: “Jamás se dice ¡No hay!”

cromo 3

Los cromos esta vez no se incluían en las tabletas de chocolate. Para obtenerlos sólo era requisito que el comprador hiciera un gasto de cómo mínimo 50 céntimos de peseta.

Entonces la persona que realizaba la compra podía elegir el jugador que desease dentro de las existencias que en ese momento tuviera el comerciante.

cromo 5Los cromos de Martín Collado se hicieron tan populares, que ni decir tiene de los revuelos que se formaban a la entrada del comercio entre la chiquillería por hacerse con algunas de las (aún la palabra cromo no era popular) tarjetas a color de footballiers.

Estas medían 10´5 ctms de ancho, por 7 de largo y la relación de jugadores que incluía la colección es la siguiente:

Europa de Barcelona: 1. Artisus, 2. Alcázar, 3.Vidal, 4. Pelao, 5. Pellicer, 6. Cros, 7. Serra, 8. Xavier, 9. Juliá, 10. Alegre y 11. Bordoy.

Por el Ath. de Bilbao: 12. Larraza, 13. Travieso, 14. Lagarreta, 15. Germán, 16. Acedo, 17. Duñaveitia, 18. Aguirrezabala, 19. Carmelo, 20. Sabino, 21.Sesúmaga y 22. Vidal.cromo 6

Cromos de valor incalculable para el coleccionista profesional, y que se han mostraron en Bilbao y Barcelona dentro de los numerosos actos y exposiciones que se celebraron con motivo de los centenarios del Athletic Club de Bilbao en 1.998 y del equipo catalán en 2007.

Información facilitada por Jesús Hurtado Navarrete.

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