El Granada CF da ejemplo ante la incoherencia

Tras el partido contra el Omonia, el Granada CF tendría que enfrentarse al líder de Primera División: la Real Sociedad.

A priori, para sus respectivas aficiones y para muchos aficionados a este deporte en general, este partido sería el partidazo de la jornada. El Reale Arena sería el escenario en el que dos de las grandes revelaciones de La Liga, tanto la pasada temporada como en el comienzo de esta, se enfrentarían y harían disfrutar a todas las personas aficionadas al fútbol.

Parecía que ese era el deseo de todos. Parecía.

Para entender bien lo que pasó en la tarde de ayer tenemos que remontar hasta el viaje a Chipre, que fue el punto de inflexión según La Liga. A lo largo de toda la semana fuimos conociendo algunos positivos en el club. Vallejo, Fran Sánchez y algunos integrantes del club tenían el virus. La mañana del miércoles, cuando el equipo se dispuso a viajar a Chipre para disputar su partido de Europa League, también conocimos que el resultado de la prueba PCR del míster había sido no concluyente y que, por precaución, se quedaría en Granada. Además, también conocimos que se habían dado más positivos dentro del cuerpo técnico.

Llegó el día del partido frente al Omonia y Antonio Puertas se encontraba indispuesto con posibles síntomas de COVID. Tanto el almeriense como Manuel Lucena, que había estado en contacto directo con el jugador, quedaron aislados del resto y volvieron a Granada al día siguiente en un vuelo privado.

El partido correspondiente a la tercera jornada de la fase de grupos de la Europa League se disputó sin mayor incidente y el equipo volvió esa misma noche a Granada dadas las circunstancias, aunque el plan era totalmente diferente.

Al llegar a la ciudad nazarí, el equipo al completo se volvió a someter a pruebas PCR para determinar si había cualquier otro positivo, como marca el protocolo.

Llegó el sábado, día antes del partido que se disputaría en San Sebastián y el club hizo oficial el positivo de Antonio Puertas e indicó que Manuel Lucena también se encontraba aislado en su domicilio. La Liga ya empezó a mover ficha y a tratar lo que estaba sucediendo en el Granada CF como brote. Por lo que hizo saber a la entidad nazarí que tendría que disputar el choque con la Real Sociedad contando solo con aquellos jugadores del primer equipo que ya hubiesen pasado el virus y que además tuviesen anticuerpos. Ante esto, el club granadino hizo un comunicado solicitando la suspensión de dicho encuentro, alegando que no cumplían con el mínimo de jugadores del primer equipo que tendrían que ir, ya que algunos de ellos tenían molestias y en circunstancias normales no estarían en las condiciones de jugar ningún partido si querían evitar lesiones.

Hasta unas horas antes del partido el Granada CF no obtuvo contestación alguna. Y cuando la tuvo, fue negativa. Se negaban a la suspensión del encuentro.

La supuesta mejor Liga del mundo estaba dando lugar a que se disputara uno de los encuentros más esperados de la jornada en una desigualdad bastante notable. Obligando a un equipo de Primera División a que realizase una convocatoria plagada de jugadores de categorías inferiores pese a haber dado dos veces negativo en sus pruebas los jugadores que viajaron a Chipre, pero por el mero hecho de viajar fueron aislados en sus casas y obligados a pasar un tiempo en cuarentena. Repito, aun habiendo dado negativo en sus pruebas, les sería prohibido la posibilidad de realizar su trabajo.

La situación que se estaba dando no rozaba lo vergonzoso, lo superaba. No hay palabras suficientes para describir lo que ayer tuvo que hacer frente un club de Primera División como el Granada CF.

Hasta qué punto llega la incompetencia e incoherencia que jugadores del filial que también viajaron a Chipre sí pudieron disputar el encuentro con el Recreativo Granada en Segunda B, pero no podían viajar a San Sebastián y enfrentarse a la Real Sociedad.

Pero la cosa no queda ahí, los convocados por sus Selecciones también podrán acudir a la concentración. No solo los inmunes, todos. Pueden viajar a sus respectivos países, pero no pueden viajar a San Sebastián y disputar un partido. La incoherencia es increíble.

Además, en el mismo día se dieron uno o dos positivos en uno o varios equipos de Segunda División y directamente suspendieron el encuentro. ¿Por qué el Granada estaba recibiendo un trato diferente?

Si alguien le encuentra la coherencia a toda esta situación que me lo haga saber.

Aun así, este equipo es caracterizado por su dignidad y su clase. Viajaron hacia San Sebastián con tan solo siete jugadores profesionales y el resto de la convocatoria estaría formada por jugadores del filial y del juvenil. En el avión solo iban ellos, pero parecía que toda la afición estuviese acompañándolos al Reale Arena. Ante las circunstancias tan lamentables que nos estaba tocando vivir lo único que podíamos hacer es apoyar y confiar en los jugadores que fueran a disputar dicho encuentro. Desde el primero hasta el último.

El resultado del encuentro es lo de menos. Desde el momento en el que no dejaron viajar a la plantilla y se negaron a la suspensión del choque se sabía que lo más normal sería que el equipo local se llevase los tres puntos.

La capacidad de este equipo de sacar lo mejor de las situaciones más adversas es espectacular. Ayer pudimos observar en primera fila el futuro del Granada CF. Descubrimos las joyas que se están puliendo en las categorías inferiores del club. Jugadores como Ángel, el mejor del partido pese a ser su debut en Primera División. El guardameta granadino parecía no darse cuenta de que los que estaban en frente eran jugadores de la talla de Oyarzabal, Silva, Mikel Merino… Él jugó sin complejo. Dándole órdenes a sus jugadores como si llevase toda la vida jugando con ellos, marcando su autoridad y dejando claro que este jugador, totalmente desconocido hasta ayer, venía pisando fuerte.

Y qué orgullo de cantera, de jugadores y de club. La elegancia y la clase con la que han tratado esta situación tan vergonzosa es para quitarse el sombrero.

Los jugadores que disputaron el partido de ayer hicieron que toda la afición viviese uno de los días en los que sintieron más orgullo de los suyos. Le plantaron cara y compitieron al líder aun sabiendo que ellos todavía no eran profesionales, pero como si ya lo fuesen.

Ayer Granada pudo ver que se puede contar siempre que haga falta con la cantera, que darán la cara y nos representarán siempre. Tengan los años que tengan. Porque lo que sí que tienen, además de fútbol, son los valores de los que nos sentimos tan orgullosos.

 

Imagen: Twitter Granada CF.

 

 

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