Contra viento y marea

En la noche de ayer el Granada CF se enfrentaría al Villarreal en el que sería el decimonoveno partido de Liga en lo que va de temporada. 

Ambos conjuntos siguen vivos en las tres competiciones que disputan, tanto en Europa League, como en Copa y en una situación bastante cómoda en Liga, por lo que el partido se antojaba muy interesante y a un gran nivel de intensidad.

El once de inicio que sacó Diego Martínez en La Cerámica fue lo más parecido a un once de gala. Rui Silva se situaría bajo palos; en los laterales encontraríamos a Neva y Foulquier; en el centro del bloque defensivo estarían Germán y Domingos Duarte; en la sala de máquinas podríamos disfrutar del juego de Montoro, Yangel y Milla; mientras que en la parte ofensiva lucharían por el gol Machís, Luis Suárez y Soldado.

Comenzó el encuentro y pronto se vio cómo se iba a desarrollar, aunque nadie se esperaba que terminase como terminó. Al comienzo, los locales dominaron la posesión y los rojiblancos estaban muy concentrados en anular las posibles ocasiones de los de Emery. Ya sabemos que no es tarea fácil anular a un equipo tan competitivo y con tanta calidad como es el Villarreal, pero los jugadores nazaríes lo estaban consiguiendo y dando una gran imagen de solidez.

Pasados los primeros veinte minutos de juego, el marcador comenzaría a moverse y el primer tanto fue a favor del Granada CF. Germán vio en buena posición a Roberto Soldado, le lanzó un gran pase y el delantero atrapó el balón, lo condujo y cuando estaba llegando a la línea de fondo tiró a puerta prácticamente sin ángulo y consiguió marcar el primer golazo de su equipo.

Pero el Villarreal no tardaría mucho en reaccionar. Rubén Peña marcó otro golazo, recortando hacia un lado, luego hacia el otro deshaciéndose de la marca de Neva y finalmente disparando a puerta.

Llegó el tiempo de descanso y el Granada CF estaba dejando un buen sabor de boca a sus aficionados, ya que estaba incomodando bastante a la escuadra castellonense, impidiéndole hacer el juego tan peligroso que estamos acostumbrados a ver. Y, además, habían comenzado el partido marcando.

Parecía que el partido estaba abierto y que podía pasar de todo y así fue. La segunda parte estaría repleta de acciones dudosas, tarjetas, penaltis y VAR.

La primera acción que fue revisada fue un penalti a favor del Villarreal. Un jugador local centró el balón al área rojiblanca y el cuero tocó en el brazo de Domingos Duarte, el árbitro no lo pitó y el VAR consideró que el central portugués estaba en posición natural, por lo que ese penalti, el más claro del partido, no fue pitado.

A partir de ahí se desencadenó la locura con el VAR.

Llegó otra jugada que también fue revisada por el VAR y que también podía ser penalti. Lo desquiciante de esta fue que el juego había continuado casi dos minutos más y cuando el árbitro paró el juego ya había caído en el olvido. El colegiado fue a ver la acción del supuesto pisotón de Foulquier sobre Pedraza y pitó penalti. Moi Gómez fue el encargado de tirarlo y adelantar a su equipo en el marcador.

A falta de quince minutos para el final, Robert Kenedy sacó su misil en forma de disparo y quitó las telarañas de la portería de Asenjo. El brasileño se fue de un jugador, se fue de otro y con un disparo espectacular consiguió el tanto del empate siendo protagonista de uno de los goles de la temporada.

La siguiente acción sería otro penalti a favor del conjunto amarillo que el colegiado tampoco vio, pero fue a revisar al VAR. En la toma a cámara lenta se vio que había un mínimo contacto de Eteki con Yeremy y el colegiado indicó penalti. Esta vez sería Paco Alcácer el lanzador, pero se encontró con la muralla del Granada CF. Rui Silva consiguió parar el balón dejando sin opciones de gol a los de Emery.

Además, el colegiado expulsó a Eteki por, según consta en el acta, decir “Esto es una vergüenza”.

Finalizó el encuentro en La Cerámica con reparto de puntos y los de Diego Martínez conseguirían mantenerse séptimos en la clasificación, pero con 28 puntos, superando así el récord de puntos de la primera vuelta de la pasada temporada.

Una vez más demostraron su gran capacidad de reacción, concentración y lucha hasta el final. Este equipo está acostumbrado a luchar contra viento y marea hasta conseguir su objetivo, confiando, creyendo y sobre todo luchando y superando todos los obstáculos que aparecen. 

Lo peor del encuentro de ayer fue que Yangel vio la quinta amarilla y Eteki fue expulsado, lo que unido a la baja de Gonalons por lesión deja con dos centrocampistas al Granada CF para afrontar el próximo partido de Liga que se disputará el próximo domingo en El Sadar.

 

FICHA TÉCNICA:

Granada CF: Rui Silva, Neva, Domingos, Germán, Foulquier, Yangel, Milla (min 90+3 Vallejo), Montoro (min 78 Eteki), Machís (min 90+3 Puertas), Luis Suárez (min 55 Kenedy) y Soldado (min 78 Jorge Molina).

Villarreal CF: Asenjo, Foyth, Albiol, Pau Torres, Pedraza, Peña, Trigueros (min 80 Yeremy), Capoue (min 88 Coquelin), Parejo, Moi Gómez (min 88 Paco Alcácer), Fer Niño (min 59 Bacca).

Goles: 0-1 min 21 Soldado; 1-1 min 29 Peña; 2-1 min 65 Moi Gómez; 2-2 min 75 Kenedy.

Árbitro: Pizarro Gómez. Amonestó a los visitantes Milla, Yangel, Machís y Domingos Duarte. Expulsó a Eteki.

Incidencias: Partido correspondiente a la decimonovena jornada de Liga Santander disputado en La Céramica (Villarreal).

 

Imagen: Twitter Granada CF.

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