Benito Villamarín – El estadio «a medias»

El Estadio Benito Villamarín se encuentra entre los estadios con mayor aforo del país, con números similares al Vicente Calderón, a Mestalla o al nuevo San Mamés. Sus 55500 espectadores lo convierten en una auténtica caldera que ruge incluso cuando la situación a nivel deportivo no es del todo buena.

Aunque el Real Betis Balompié había disputado partidos en otros campos anteriormente, no es hasta marzo de 1929 cuando se inaugura el actual estadio y el equipo bético pasa a jugar sus partidos como local en él. Pero poco le duró la sede, puesto que en 1936, con motivo de la Guerra Civil española, el recinto fue requisado por el Ayuntamiento para entregarlo al mando militar.

Baile de nombres

Tras el conflicto, el estadio había quedado enormemente dañado y el club verdiblanco solicitó que fueran las autoridades militares las encargadas de su rehabilitación. Sería reinaugurado con el nombre de Estadio Municipal Heliópolis en marzo de 1939, justo 10 años después de su construcción.

En agosto de 1961 el estadio pasa a ser propiedad del Betis y el club lo renombra como Estadio Benito Villamarín, en honor al presidente más importante de la historia del club, que ejerció entre los años 1955 y 1965.

Estadio Benito Villamarín en 1971
Estadio Benito Villamarín en 1971

Desde este momento se inicia una etapa de grandes reformas y ampliaciones del recinto deportivo, para adecuarlo tanto a las exigencias de la competición como a la demanda del público, que culminarían en el año 82 con motivo del Mundial celebrado en nuestro país. El Benito Villamarín acogería dos partidos de la selección brasileña, en los que golearía a Escocia y a Nueva Zelanda. Por aquellos entonces el recinto bético ya disponía de capacidad para 48500 espectadores.

Estadio Benito Villamarín para el Mundial del 82
Estadio Benito Villamarín para el Mundial del 82

El día más recordado

Un año después del Mundial, el Benito Villamarín acogería una de las gestas más importantes de la historia del fútbol mundial. Corría el mes de diciembre, y se disputaba la última jornada de la fase clasificatoria para la Eurocopa de 1984. Se citaban las selecciones de España y Malta, y la única opción que tenía el combinado nacional de clasificarse para el evento era derrotar a su rival por al menos 11 goles de diferencia. Y ocurrió. El partido finalizaría con el «12-1 a Malta» que tantas veces hemos escuchado. 30000 valientes espectadores disfrutaron en directo del acontecimiento.

Saludo inicial de los jugadores en el España-Malta de 1983
Saludo inicial de los jugadores en el España-Malta de 1983

El Coliseo de Lopera

En septiembre de 1991 llega a la junta directiva del Betis D. Manuel Ruiz de Lopera, y un año más tarde se hace con la mayoría de las acciones del club. Comenzará una etapa de grandes éxitos deportivos para el club verdiblanco, conquistando una Copa del Rey e incluso clasificándose para la Liga de Campeones. En el año 1998 decide llevar a cabo la construcción por partes de un nuevo estadio sobre el ya existente, con una previsión de coste de 7 mil millones de pesetas y capacidad para 65000 espectadores. «Un momento histórico del beticismo, será un verdadero coliseo», dijo en relación al proyecto. Se demuelen preferencia y uno de los fondos, y se comienza el levantamiento del nuevo graderío.

El 1 de enero del 2000 se inaugura la primera mitad del imponente estadio, al que se vuelve a bautizar con un nuevo nombre: Estadio Manuel Ruiz de Lopera. Sin embargo, la obra quedaría aquí, hasta día de hoy. Nos encontramos en la actualidad, por tanto, con un estadio totalmente heterogéneo en cuanto a su morfología. En imagen aérea se puede observar la sobredimensión del nuevo estadio respecto a las gradas previas existentes.

 Imagen aérea del contraste entre el nuevo y el viejo estadio
Imagen aérea del contraste entre el nuevo y el viejo estadio

En el año 2010, los socios votaron en referéndum volver al nombre de Estadio Benito Villamarín, denominación actual que pone fin al baile de nombres del coliseo bético.

Retirada de las letras para el definitivo cambio de nombre
Retirada de las letras para el definitivo cambio de nombre

Desplazamiento masivo para un encuentro vital

El Granada CF no estará solo en el Villamarín. Alrededor de 1000 granadinistas estarán en las gradas del estadio verdiblanco para llevar en volandas a nuestros jugadores hacia la victoria en este duelo tan importante por evitar el descenso. El Real Betis, por su parte, también se juega dar un paso importante hacia la salvación, por lo que será un partido intenso y difícil para ambos equipos.

Lo que sí queda claro es que será un día bonito para ambas aficiones. El buen rollo entre dos clubes andaluces debe primar por encima de cualquier otra cosa. Seguro que nuestros hermanos béticos nos reciben como merecemos.

 

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